lunes, 3 de septiembre de 2012

Es y se va / Gerardo Lino




Aprovechar ausencias
—Izah Sofía


Distorsiona el tiempo igual que un papel de celofán
en las manos de un niño —días-años/qué hora es/
qué largo es el invierno/qué es/cómo
se nos ha ido el verano en una noche/
no existe el estío/siempre estamos húmedos/
no habíamos...—
igual distorsiona el foco
por cerca por lejos por enmedio, igual
distorsiona el sabor seco el dulce lo picante
la sangre con los fluidos ardorosos si no fluyen
como si nada se oyera distorsiona la música

Nos hace oír lo inaudito —otravez como si nunca
distorsionadamente tornados ritornelos
siempre / no existe el día ni la hora / hoy es

Torsiones de la lengua —esta y las otras:
las de hablar las de besar— signos inaudibles
jamás escritos sino con papilas torciéndose
moluscos fósiles de moluscos vueltos a vivir

Olores que ya no son de uno de una de nos
distorsionando la lógica de la ciencia
del buen comportamiento y la palabra
decente consciente atingente condescendiente
sino sinuosa distorsionada sin nadie
a quien le importe lo entienda lo huela

Ya de la piel las pieles labios ni qué decir
los pelos y las uñas músculos tendones

Es el distorsionador de la mentada realidad
—unos dicen que es una diosa
otras dicen que será un dios: comosellame
distorsiona y nos pone a coger y amar
amar y hacer comodiosmanda: a ser
y bien derechos ya torcidos ya perdidos
en la obediencia que nos tuerce
a dejar de estar abandonados
—luego ir a los demás concomitantes—
a volvernos en el tiempo de los cuerpos
retornos que ignorábamos —tornos.

Y el péndulo nos marca
el ritmo.