martes, 24 de abril de 2012

Dejos










Dejos








Gerardo Lino




























Giro
y parece
haberse quedado algo
Frente a un lugar
darse vuelta y creer
haber olvidado algún objeto
Avanzar y sentir
perdida alguna cosa
una parte que me pertenecía
Irse de ahí una vez tratado lo tratado
y quedar en el desasosiego de no haberse cumplido
hasta la última de las últimas gotas de lo hecho
Seguir alejándose de cada lugar
con esa sensación de qué era eso de mí
como si cada acto consumado consistiera en dejar de ser

Giro
y apenas me doy cuenta ya muy lejos del sitio
deshilvanándome mientras más me alejo
(qué era eso de mí que habré dejado):

esas jovencitas acabadas de llegar







ser y ser lo que no se alcanza
Lezama Lima

En la noche
no en la noche astronómica
que al fin tiene sus horas contadas
sino en ese quebranto sin medida
de haber sabido de la luz de haberla visto
y ya no poder verla
por más que se le busque
se le rememore
se le compongan elegías
palinodias panegíricos odas
o en lienzos de óleo imitarla
en lienzos de agua repetirla
conjurar su presencia en trastroquelados mitos
aún más
y en sonidos cristalinos evocarla
como si todavía hubiera tiempo para seducir
engatusarla hacerla caer rendida por tánto amor
confundida por un eterno instar con esa música

en la noche
yace el resto de tus días
para dolerte de tánta inútil pérdida
para hurgar en tu llaga alguna culpa
cuál habrá sido el error de tus errores
desperdicio de ser para que entiendas







Hacer acaso es deshacerse
Quedarse quieto, quizás pudrirse
Vas a una cita, te alegras de su aparición
por las columnas, besos y un abrazo
degustas la melodía de ciertas frases
te deleitas en el timbre y en los gestos
alcanzas el fruto de su presencia
hasta que llega la hora señalada
Regresas contento aún con las impresiones frescas
Pero ya en esos pasos
comienza a volverse humo
apenas una figura en la memoria
refugiada del fragor de la fugacidad

¿Qué hubo en los ojos el tacto los oídos?
¿Qué crees que fuiste mientras estabas con quién?
No habrá lugar donde pueda hallarse ese cuándo















Vuelves a esa plaza
a la banca en que acababan de sentarse
cuatro jóvenes
a la misma hora según decía el reloj
de aquella tarde
en el instante en que te ibas

Te extraña que las cosas sigan en su sitio
y a la par estén ajadas sin su aroma

Qué raro que este día también se llame sábado





















En la cama sin bordes
en el pasillo helado
estamos solos
contemplando las vetas de la mesa
bajo el chorro de agua caliente
reconfortándose con una taza de café
estamos solos
y respondiendo al saludo de un niño
caminando sin pisar las rayas de las losas

Si parece natural como el aire al nacer
¿qué hay de irrespirable
tan áspero que no se puede soportar
en ella?
Y no habrá costumbre que la haga disiparse

















Ignoras lo que eres en el acto
Estás metido hasta la médula
Más allá del acierto o del error
no sabes lo que eres
solo haces
Ya en la consecuencia podrás asomarte a lo que fuiste
verte como si fueras otro
reconocer
aquellos rasgos previstos en el antes
o asombrarte
de lo imprevisible que ya es tuyo
Pero nunca en el acto
El acto sin antes ni después solo te dice
qué no eras y qué no eres
Ahí radica la insidia
la insinuación

Guardas todo en su lugar y,
al cerrar la puerta, dudas













Memoria de la luz
quisiera ser la luz
canta como la luz
pero nunca es la luz




























Quedamos en volver
Queremos repetir
Mirar nacer aquel instante
Gozar de nuevo aquel comienzo

Y la siguiente vibra todavía
Guarda sorpresas de fondo en el fondo
Un encuentro preñado de otro encuentro

Nadie sabe el número ni que se agotará
Mucho menos cuándo será la última

Corta o larga la rueda de esa dicha
habrá de detenerse por su propio peso
y fuerza
ausente

A ver cuándo nos vemos…














Talvez no lo hice bien
Razonablemente preguntas
Luego vas a intentarlo
Incursionas en el meollo de la cuestión
Y te encuentras haciéndolo de nuevo
Pero sin darte cuenta de nuevo
De eso: que lo estás haciendo una vez más
Por muy minucioso que hayas sido
Por mucho cuidado que hayas puesto
Es otro
Podrías captar ciertas pequeñas variaciones
notar desvíos minúsculos en el transcurso
ver que no es lo mismo mientras lo estás haciendo
por más que tan semejantes aparezcan

Porque no es el tiempo un archivista
ni siquiera un noble bibliotecario
no guarda ni ordena una sola hoja
no espera para cobrarse a largo plazo
no encona rencores ni anida venganzas
es más puro que el amor de San Pablo
es el olvido puro
y el más esclarecido caballero









Tan común y corriente
cosa de lo más normal y de todos los días
sustancia inherente de nuestro ser
dicen los que saben

Pero huimos de ella
y sin recato nos entregamos a cualquiera
Si se nos impone porque no hay opción
no podemos estarnos ni tan solo aguantarla
incluso si nos hacemos a la idea
de amarla por nuestra real y soberana gana

Entonces salimos a las calles
a ver con quién o con qué cosa nos topamos
aunque con nadie en especial nos encontremos
y el regreso sea aun más pútrido que higiénico

Al menos nos dio el aire
al menos pasó el tiempo













Y si la soledad fuera la luz

Pero no





























Hacer
Meterse en el trabajo
Organizar actividades
Diversificarse en los deberes
Fantasmagorear actos gratuitos
Calendarizar dosificar dirimir
Poner los preparativos a la orden del día

Hacer que estamos y
hacer como que no estamos
incluso festejar en las más perdidas fiestas
ebriedad baudeleriana
o virtuoso renunciamiento
servir a la poesía o a la ciencia
hasta la más neta santidad

son placebos momentáneos
píldoras doradas

Por eso actuar es solo un vicio












Dónde andarán aquellas cuatro jóvenes lucientes
Estarán mejor aquí en figura
Estaría mejor haberlas conocido

Fútiles preguntas que ni merecen signo



























Sin salir de mi casa
con la soledad enfrente
a mis espaldas
arriba de mi hombro
en mis rodillas
en el plexo desabriendo
torciéndome los huesecillos
metacarpos metatarsos y falangetas
coyunturas y probos ligamentos
yunque martillo estribo y caracol
tratando de deshacerme de ella
no he tenido de otra sino hacer
memoria de ella hacer
de ella estos medidos disimulos

Y el tiempo no se apura
















¡Estoy cansada y enferma
de estar cansada y enferma!

Heroinómana y madre
en Law and Order



























profanaciones































Las calles ardían de gente
Ningún conocido esa noche
Y a quién me encuentro
A la madre de mi primogénito

El cine estaba vacío
Una función para un solo espectador
La película estuvo muy buena
Por eso no había nadie
Reí
Me daba frío a ratos
Mientras otras salas reventarían
Reí hasta las lágrimas
Muchas
The other guys
Dos aparentes ineptos
Reí hasta el final
Después de los créditos
Cuando a Will Ferrel le gana la risa y Mark Whalberg se carcajea
El rollo quedó rodando solo crac crac
Ni siquiera el proyectista estaba en la cabina

Ya no había nadie en las calles
helaba








Tuve un sueño cagado
Todo estaba en orden
Las presencias acudían / ecuánimes

Veo a los papás de mi primer amor
a sus hermanos
se me hace curioso
tan jóvenes se ven
después de treinta años

Mi último amor no obedece mis pasos
se retrasa como a propósito
me escuece

Aquel que hubiera sido mi suedro
camina a paso corto
como jugando no sé qué juego
y Mi-último-amor le pisa los talones
lo persigue como un tocotín
paso a pasito
me escuece

Pero qué dicha ver
que todo está en orden
Ojalá siguiera durmiendo







Frecuentar el amargo
por ver si así se soporta a la Desabrida

























[18-22XI10 en San Francisco, Pué]
















Jackson Pollock, Untitled,
black and colored inks on rice paper,
25 x 39 in.63.5 x 99.1 cm.
Executed circa 1951.